Dice Milan Kundera en “El Arte de la Novela”, que la novela que no revela una parte hasta entonces desconocida de la existencia es inmoral. El contexto de una aseveración tan contundente permite entender que se refiere a la novela como género dentro de un momento histórico, y no a una novela en particular. De hecho, antes de arribar a ésta frase, Kundera menciona cómo diferentes autores han inaugurado, a través de sus novelas, el descubrimiento de diferentes aspectos de la existencia que hasta entonces el genero novelistico no había descubierto. Dice por ejemlo, que con Balzac se revela la determinación de la historia en el ser humano, con Tolstoi sus decisiones irracionales y con Proust la forma como el pasado lo determina.
Me parece tremendamente controversial el calificativo de inmoral. No soy un estudioso del pensamiento de Kundera sino tan solo un lector corriente de su literatura, de manera que no me atrevo a decir nada acerca de su interpretación de lo inmoral. Independientemente de eso, la palabra en sí misma denota, en nuestro idioma, una censura fundamental.
Yo considero que la novela en tanto género en un momento histórico (es decir, el conjunto de novelas que se producen en un momento determinado de la historia humana) necesariamente revela (o refleja) realidades no reveladas antes. La razón es que el escritor escribe desde sus vivencias, su modo de pensar, las desafíios que le presenta su vida, todo necesariamente imbricado con, y determinado por, el momento histórico en el que vive. A través de sus personajes, sus anécdotas, su selección del lenguaje, lo que el escritor presenta es un reflejo enriquecido de la visión de mundo que corresponde a su época, y de ésta forma ofrece al lector una nueva manera de entender la realidad que ambos comparten.
Un ejemplo que viene a mi mente ahora mismo, es la novela que se está escribiendo en los EE UU. y que trata acerca de los procesos de identidad del inmigrante. A través de historias chuscas sobre cómo el desconcimiento de la tierra ajena produjo problemas, de frases que mezlan el ingles y el español, y la mayor parte de las veces como una expresion de nuestra inmensa capacidad Latina de reírnos de nostros mismos, nuestros novelistas que escriben sobre inmigrantes están revelando la verdad del desarraigo de quien renunció a aquello que formó su identidad profunda, para ofrecer una mejor oportunidad a su familia. Gratitud para estos novelistas. Respeto para los seres de carne y hueso que los inspiran.