SOBRE LA HUMILDAD DEL ESCRITOR
Me preguntaron hace poco durante una lectura de una de mis novelas qué entendía yo por respeto por el lector y mi respuesta, casi que automáticamente, incluyó dos frases: trabajo duro y honrar su inteligencia. El trabajo duro se refiere a que ser un escritor no es asunto de dejar la inspiración fluir, o atraparla, plasmar lo que ella trajo y dejarlo así no más, inmaculado e intocado, casi como con un convencimiento interior […]







