Por definición, Twitter es “una aparición breve de información intrascendente”. Más funcionalmente, “es un servicio de red social y microblogging a través de la Internet, que permite a sus usuarios enviar y leer mensajes de texto de hasta 140 caracteres, e imágenes”. Un aspecto fundamental a tener en cuenta es que las conversaciones en Twitter son, también por definición, públicas. Sin embargo, el titular de una cuenta de Twitter puede privatizar sus mensajes, de manera que para acceder a ellos sería necesario ser aceptado como “amigo” de la misma forma como en Facebook.
Me he preguntado sobre el verdadero potencial de Twitter como herramienta de apoyo a los esfuerzos del escritor por conseguir que su obra se publique y se venda, y la verdad aún no estoy muy convencida de sus beneficios. Me preocupa el asunto de la información intrascendente. Tampoco me anima saber que las estrellas del mundo del espectáculo construyen sus plataformas comerciales exitosamente a base de tweets; para ser franca, no quisiera verme como una de ellas ni tener que preocuparme por conseguir seguidores. ¿A qué hora escribiría? Sin embargo, reconozco que Twitter podría ser una plataforma muy efectiva ligada a los sistemas de búsqueda de la internet, mientras que centuplicaría la oportunidad de entrar en contacto con agentes literarios, casas editoriales y otros escritores. ¿Y de su impacto en los lectores qué?
El tema es complejo. Decidir si se se tiene o no una cuenta de Twitter que pueda ser usada como plataforma para el escritor y su obra, parece ser mucho más complicado que la decision de tener una cuenta de Facebook. Despues de todo, el espíritu de un perfil en Facebook es estar en contacto con amigos, y las características de FB permiten compartir información con sustancia, mientras que en Twitter estamos hablando de perseguir a un público que siga mensajes de 140 caracteres. Con todo esto, he decidido pensar en Twitter empezando por el principio, informándome mas, y quiero compartirles lo que he ido aprendiendo.
Haciendo un poco de historia, hay quien considera que el precursor de Twitter fue el grafiti, el mismo de nuestros muros en Latino América. Esto parece tener sentido. Después de todo, los mensajes del grafiti son públicos y cortos, y se aparecen de manera “porque sí” en medio de nuestro andar por nuestras calles. Algunos nos cautivan, interrumpen nuestro pensamiento o nuestra conversación y nos obligan a detenernos, a conversar sobre ellos, a formarnos una opinión, mientras que otros no tienen ningún efecto. Algo semejante ocurre con cualquier mensaje de Twitter. Una diferencia fundamental, sin embargo, es el concepto de los seguidores, acerca del cual escribiré más adelante.
Aquí en U.S.A. se piensa que Twitter se reveló en todo su potencial como canal de comunicación masiva en tiempo real, a raiz de dos hechos significativos. Uno de ellos fue un concierto en el 2007 en Austin, Texas (South by South Music Festival). Allí, los creadores de Twitter probaron su efectividad en la medida en que los asistentes empezaron masivamente a enviarse unos a otros tweets para compartir sus impresiones, convirtiendo así el concierto en una experiencia al mismo tiempo virtual y física. Algo más que contribuyó a que se reconociera a Twitter como canal masivo de comunicación, fue el hecho de que noticias muy importantes tales como el asesinato de Osama Bin Laden aparecieron primero en Twitter. Yo creo que no es exagerado decir que Twitter es hoy en día la fuente de información de noticias que llega más rápido a más personas en el mundo, y esto me lleva a preguntarme si como escritor realmente quiero ser una noticia de esas.
Este tema apenas empieza.